Seguramente conocerás algunos de los métodos tradicionales de valorar empresas, tales como el descuento de flujos de caja, múltiplos comparables, método patrimonial, pero en estos últimos años han aparecido otros métodos muy interesantes que pueden ser adecuados para determinados tipos de empresas. Son las opciones reales.
Este método de valoración por opciones reales podría ser apropiado para empresas tecnológicas. Así, cuando se realiza la valoración de una empresa hay normalmente tres fuentes fundamentales de información: los estados financieros actuales de la empresa, la evolución histórica de la empresa en términos de beneficios y mercado y finalmente se pueden considerar los principales competidores de la empresa.
En la valoración de empresas mediante el descuento de flujos de caja, el valor de la empresa es el valor presente de los flujos de caja futuros descontados al coste de capital. En los últimos años, se ha cuestionado la validez de estos modelos, ya que ignoran las opciones que están incorporadas en muchas empresas. En este sentido, podemos decir que valorar las empresas implica identificar y valorar sus opciones reales. Del mismo modo, por parte de sus gestores, el manejo de las mismas para dirigir en cada momento las estrategias y decisiones, parece la clave del éxito futuro.
Los directivos pueden realizar elecciones sobre las características de los proyectos y esto crea opciones implícitas. Estas opciones añaden valor al proyecto o a la empresa y, por tanto, invalidan las reglas del descuento de flujos de caja.
Una opción de compra es un contrato que proporciona a su poseedor (el comprador) el derecho (no la obligación) a comprar un número determinado de activos financieros, a un precio establecido, en cualquier momento antes de una fecha determinada (opción americana) o bien únicamente en esa fecha (opción europea). El comprador tiene la alternativa de poder ejercer o no su derecho, mientras que el vendedor está obligado a satisfacer el requerimiento del comprador.
Una opción de venta (put) es un contrato que proporciona que proporciona a su poseedor (el comprador) el derecho (no la obligación) a vender un número determinado de activos financieros, a un precio establecido, en cualquier momento antes de una fecha determinada (opción americana), o bien únicamente en esa fecha (opción europea).
El valor de una opción viene determinado por una serie de variables fundamentales relacionadas con el activo subyacente (el activo financiero), la opción misma y los mercados financieros.
La oportunidad de invertir en un proyecto de una empresa (opción real) tiene bastante similitud con la opción de invertir en acciones de la empresa (opción financiera). Los dos implican el derecho, pero no la obligación de adquirir un activo pagando una cierta cantidad de dinero durante un periodo de tiempo.
En definitiva, el método y valoración de empresas por opciones reales puede suponer un avance importante en los métodos comúnmente aceptados, siempre y cuando se establezcan las hipótesis y escenarios razonables por los cuales puede pasar una empresa determinada en un futuro.









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