Distintos informes explican que casi la mitad de los trabajadores se sienten infrautilizados por sus empresas y creen que pueden aportar mucho más. ¿Lo crees o no lo crees así?
Imagínate a un ingeniero aeronáutico arreglando aviones teledirigidos, o a todo un máster en administración atendiendo un quiosco. ¿A que no te pega? Pues algo similar sucede en el mundo laboral. Y es que el número de afectados es mucho mayor del que te imaginas. Según diversos informes y encuestas, casi la mitad de los trabajadores de todo el mundo, tanto hombres como mujeres, se sienten infrautilizados en sus respectivos trabajos. Esto quiere decir que sienten que están realizando labores muy por debajo de sus capacidades y de lo que marca su nivel formativo, o bien que se sienten poco utilizados. Como todo, esta situación tiene ventajas y desventajas. Veamos cuáles son.
Y empezamos por las desventajas, porque son más que evidentes. Para un trabajador con una cualificación determinada, hacer un trabajo por debajo de su nivel le resulta, sobre todo, frustrante. Te sientes como que estás absolutamente desaprovechado y que todo el esfuerzo hecho para conseguir primero un título, después un trabajo, no ha servido para nada. Es desmotivador y puede llevarte al desánimo e, incluso, a la depresión. Es peligroso estar en una situación parecida. Es lo que se entiende como una situación de riesgo. Cualquiera puede caer en esta situación si siente que sus expectativas laborales no se cumplen.
Por ello, es importante no dejarse llevar por la frustración: toma la iniciativa, habla claramente sobre tu inquietud con jefes o, en tu caso, analiza la situación a la que ha llegado tu empleado. Al principio cuesta. Si es el caso de un recién llegado, siempre resulta difícil dar un paso adelante y que se plante ante su superior. Pero si las cosas no funcionan desde un principio, tiene que hacerlo. No hay dejar pasar el tiempo, porqué más adelante costará más.
Claro, que en todo esto también hay ventajas:
En una época de incertidumbre en la que no se contratan nuevos empleados, una empresa que quiere mejorar sus resultados tiene que tirar de los trabajadores que ya tiene en plantilla. Con estos empleados desaprovechados, existe un margen de progresión muy elevado. Se pueden mejorar los resultados de toda la compañía con algunos simples retoques (dar más competencias, más confianza o invertir en su formación). A veces, para buscar talento, no hace falta salir fuera, porque ya lo tenemos en casa.
Por nuestra parte, si incrementamos nuestro valor en la empresa daremos un salto de calidad y nos sentiremos de verdad importantes. Si te sientes infrautilizado y tomas la iniciativa para que te vean con más capacidad y conocimiento, la satisfacción de hacer las cosas bien y salir adelante será mucho mayor. Esto reforzará tu confianza y la de tus empleados de cara al futuro.









Opina Qué te parece?