Tal y como están los tiempos, encontrar financiación para tu empresa se ha convertido en una tarea sobrehumana, casi imposible, según los casos. Pero existen fuentes de financiación que es preciso conocer.
Las fuentes de financiación más importantes que tienen las PYMES a su disposición son:
· Aportaciones de los socios y propietarios de la empresa.
· Créditos de los proveedores y acreedores.
· Créditos bancarios.
No obstante, lo que nos ocupa es la financiación.Según su naturaleza, se distinguen dos modalidades diferentes:
· Aplazamiento del pago.
· Financiación ‘financiera’.
Hoy comenzaremos por la primera modalidad. El aplazamiento del pago se entiende como las operaciones de naturaleza comercial que implican demorar el pago, lo que viene a ser una forma más de financiarnos. Dicho aplazamiento puede negociarse directamente con la otra parte a partir de unas condiciones específicas previamente impuestas, como es el caso de su pago fraccionado en unos plazos determinados.
En algunas ocasiones, este aplazamiento se produce si se presenta un aval como garantía del posterior pago pendiente. De todas formas, hay que tener presente que todas las gestiones que han de acometerse para conseguir el aval recaen directamente sobre nosotros. En estos casos, se suele aportar un bien propio como garantía. Asimismo, las PYMES pueden acudir a algún organismo para que realice todos los procedimientos, que se encargará de aportar las garantías necesarias que nos reclaman para aplazar el pago. Es el caso de las Sociedades de Garantía Recíproca, unas entidades financieras sin ánimo de lucro y con ámbito de actuación específico (según autonomías y sectores), cuyo principal objetivo es procurar el acceso al crédito a las PYMES y mejorar, en general, sus condiciones de financiación a través de la prestación de avales ante bancos y cajas de ahorros, entre otros.
Los avales pueden ser de tres tipos:
1. Avales ante proveedores como garantía del pago de la compra de mercancías o materias primas, activos fijos y otros servicios.
2. Avales de líneas de descuento. En este caso, el aval se presenta para obtener una línea de descuento, o lo que es lo mismo, un préstamo que nos otorga una entidad, y que significa que nos ‘adelanta’ una cantidad que cobraremos en un futuro (por ejemplo, un pagaré a tres meses).
3. Avales para aplazamientos, especialmente para organismos tales como la Seguridad Social o Hacienda, con el fin de aplazar el pago de tributos y cargas sociales.









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