Como veíamos ayer, las comidas de trabajo son todo un mundo en el que se requiere mucha mano izquierda. Planificar los temas a tratar, la manera de encauzar las conversaciones y el momento de sacar a relucir nuestras intenciones son claves que debemos manejar con sabiduría para obtener los resultados que deseamos. Porque una comida de trabajo es algo más que compartir un bisteq de ternera y una botella de vino…
¿De qué hablar en una comida? Ya lo veíamos ayer, pero, ¿qué hacer si un tema puede generar controversia en la mesa? Rosaura Alastruey, directora de ProyectosTIC, indica que “no hay que olvidar que estamos trabajando y, por eso, antes de sentarnos a la mesa, debemos tener muy claros cuáles son los objetivos“. Para Pilar Jericó, socia de Innopersonas, esto depende de la razón de la reunión, ya que “algunas se convocan a la hora del almuerzo debido a que no hay otro hueco en la agenda”. Es en esos casos cuando se abordan los asuntos de trabajo propiamente dichos, en la comida. Aunque esta experta apunta que “el protocolo dice que no se hable de negocios hasta el postre. Pero si el tema es complejo, se suele tratar desde el inicio“.
Durante la conversación también es conveniente dejar aparcados ciertos temas: “No es correcto tratar asuntos que puedan desencadenar polémica, como es la política o la religión“, aconseja Carolina Rojas, CEO de Aprendetech. Y para romper el hielo, Alastruey recomienda comentar la actualidad del día.
El tiempo que debe durar una comida de trabajo también es clave. Es usual que en España estos almuerzos se alarguen hasta las seis de la tarde. Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios en España, establece la duración de estas comidas entre 45 y 60 minutos. Por su parte, Jericó y Rojas estiman que dos horas suele ser suficiente.
Un tema importante: cómo decir ‘no’ en una comida. Algo que siempre ronda por tu mente antes de decidir si asistes o no a una cita. Aunque siempre es posible escaquearse sin quedar mal ante el anfitrión. “Algunas personas dicen que por política personal no hacen comidas de este tipo. Pero esto es muy raro“, explica la socia de Innopersonas, que añade que lo habitual son frases del estilo “tengo la agenda complicada para comer”. Figueroa indica otra como “dedico ese tiempo para realizar otras actividades”. La directora de ProyectosTIC explica que “decir ‘no’ es perfectamente lícito, siempre que se proponga una alternativa”. Entre éstas Buqueras señala el desayuno: “Se celebra a una hora más propicia, dura menos, es más económico y no rompe el ritmo de trabajo”. Si no hay confianza o es la primera vez que se establece la reunión es adecuado quedar para tomar un café.
Por su parte, la CEO de Aprendetech ofrece varias opciones: si se conocen los gustos de la otra persona, se puede proponer algo de acuerdo a ellos, como acudir a una exposición o realizar algún deporte. También se puede asistir al BNI (Business Network International). Se trata de reuniones de veinticinco profesionales de distintos sectores donde se hace networking y se genera negocio.
Fuente: Expansión.









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