En verano suele haber tiempo para realizar cosas que, durante el año, y devorados por la vorágine del trabajo diario, pasan desapercibidas. Por eso, en los próximos días, y aprovechando estas fechas, quiero enseñarte algunas curiosidades que seguramente te harán sonreir y, además, pueden servirte para tu empresa. Todo dependerá de la interpretación que haga de cada una de las cosas.
Entre hoy y mañana te voy a exponer diez dudas universales que siempre te habrás preguntado. Aquí van las cinco primeras:
Son algunas de esas preguntas que siempre se hizo y nunca pudo responder. El libro ¿por qué la araña no se queda pegada a la tela? Las aclara.
Seguro que se lo ha preguntado mil veces: ¿Por qué vuelve un bumerán? O ¿por qué los gatos sobreviven a caídas que matarían a un hombre? Y si es un fanático del fútbol, ¿no ha intentado averiguar en alguna ocasión por qué el balón está diseñado con hexágonos y pentágonos? Esas preguntas y un centenar más son respondidas en el libro ‘¿Por qué la araña no se queda pegada a la tela? Y otros misterios mundanos de la ciencia’, de Robert Matthews, que acaba de publicar la editorial Ariel. Se trata de una recopilación de algunos artículos que el autor sacó en el británico Sunday Telegraph sobre dudas universales y que resuelve con criterios científicos. Porque, como afirma Mattews, “la mayoría de los descubrimientos han empezado con una simple pregunta”.
¿Por qué vuelven los bumeranes?
No depende de lo fuerte que se lancen, sino de la velocidad de su rotación, que depende, a su vez, de la envergadura y la forma, las encargadas de aportar un equilibrio entre giro y propulsión. Durante la rotación que efectúa el bumerán cuando se lanza, su parte superior corta el aire de entrada a una velocidad relativamente mayor que la parte inferior. Así, se genera más empuje que, ayudado por la forma del artilugio, crea una fuerza de giro que provoca que el bumerán realice una ruta circular. Es decir, no es que vuelva, sino que su trayectoria es orbicular.
¿Por qué sentimos flato al correr?
Los médicos lo denominan ‘dolor abdominal transitorio asociado al ejercicio’ porque sucede, precisamente, cuando realizamos alguna actividad física. La explicación más aceptada atribuye este dolor a la isquemia visceral (un riego deficiente de los músculos pectorales y abdominales). Sin embargo, las últimas investigaciones apuntan a un estiramiento de los ligamentos de la zona como causa del dolor. Según un estudio de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, el flato afecta, principalmente, a nadadores y corredores, lo que podría indicar que esta dolencia está relacionada con un movimiento repetitivo del torso.
¿Por qué el diseño de los balones es de hexágonos y pentágonos?
La razón se basa en dos teoremas matemáticos: el primero afirma que es imposible crear una esfera perfecta a partir de un plano, porque se formarían arrugas. La forma de los retales la marcó Descartes en 1.635 con su teorema: para cualquier sólido formado a partir de polígonos, la suma del número de caras y vértices es igual al número de aristas más dos. Se estableció que se necesita una combinación de doce pentágonos y 20 hexágonos para crear un sólido cercano a la esfera. A este polígono se le conoce como icosaedro truncado.
¿Por qué el metal chispea en el microondas?
Estos electrodomésticos generan ondas de energía electromagnética capaces de extraer los electrones de los átomos de los productos que introducimos (plástico, cristal, metal, etc.). Los electrones de los metales son móviles (por eso conducen tan bien el calor y la electricidad) y tienden a agruparse en las zonas más puntiagudas de lo que haya dentro del microondas (como los dientes de un tenedor). Cuando el microondas es potente, los electrones chocan con el aire que hay dentro con tanta violencia que generan un pequeño relámpago.
¿Por qué los gatos sobreviven a grandes caídas?
Uno de los secretos de los mininos radica en su capacidad para darse la vuelta en el aire y conseguir aterrizar sobre las patas. Al parecer, cuando caen de una altura de más de seis pisos, aproximadamente, lo hacen más relajados que cuando lo hacen desde menos altura, estiran las extremidades y aumentan así su resistencia aerodinámica. Así, se convierten en paracaídas peludos que caen a una velocidad constante de 105 Km./h. Aunque no todos los gatos sobreviven a espectaculares caídas y, de los que lo hacen, muchos no viven más de un día tras el impacto.
¡Mañana, más!
Fuente: Magazine.









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